BURN-OUT O SÍNDROME DE AGOTAMIENTO PROFESIONAL

  RESUMEN:  Se detallan los desencadenantes, los grupos de riesgo y la sintomatología del Burn-out o síndrome de agotamiento profesional.

  El Burn-out (quemado) o síndrome de Tomas, es un estado de agotamiento físico, emocional y mental, causado por situaciones laborales emocionalmente frustrantes, sostenidas durante un tiempo prolongado.

  Está caracterizado por desánimo, sentimiento de impotencia, aburrimiento y pesimismo en relación a la actividad laboral. 
  Las mujeres son más frecuentemente afectadas que los varones.

   Profesionales en riesgo:

  • Aquellos cuyos trabajos implican entablar relaciones interpersonales con exigencias emocionales (psicoterapeutas, médicos y paramédicos, enfermeros, docentes, policías), llevando a una pérdida de la empatía, o sea, la incapacidad para ponerse en el lugar del otro y ayudarlo.
  • Cuando la propia labor es considerada intrascendente.
  • Personal jerárquico con responsabilidades que exceden sus funciones (especialmente jefes de oficina).
  • Profesionales con empeoramiento de las condiciones laborales, con horarios excesivos, inseguridad en el cargo, remuneración insuficiente y carencia de recursos, aumento de las exigencias por parte de las instituciones.
  • Deportistas profesionales, telemarketers, informáticos.
  • También se incluyen estudiantes sobreexigidos en sus estudios o que se sienten abrumados por los exámenes, pudiendo abandonar la carrera y caer en depresión.

  El Burn-out es un proceso que se desarrolla gradualmente, necesitando un tiempo relativamente prolongado para su reconocimiento como tal.

  Uno de los primero síntomas es la dificultad para levantarse por la mañana, sintiendo cansancio desde ese momento. Evoluciona luego hacia irritabilidad, fatiga, aburrimiento, resistencia a concurrir al trabajo, disminución del rendimiento y problemas de concentración, sensación de que las tareas son interminables, cinismo, indiferencia, pérdida del idealismo, sentimientos de frustración y fracaso o de sentirse usado, de que sus esfuerzos no se ven compensados, de agobio y desprotección, baja autoestima, sensación de impotencia e incompetencia, de vacío existencial.
  En casos graves hay abuso de psicofármacos, de alcohol o drogas, ausentismo laboral, robos, depresión profunda e ideas de suicidio.
  Los síntomas físicos incluyen cansancio, problemas para dormir y sueño no reparador, dolores de cabeza y musculares, mareos, infecciones reiteradas o persistentes, afecciones en la piel, variaciones en el peso, impotencia sexual, gastritis, etc.
  Los trastornos exceden el ámbito laboral, afectando las relaciones interpersonales, acusando aislamiento e introversión, problemas conyugales y familiares. Además, el trabajo es la prioridad en la vida de las personas con Burn-out, y sus relaciones personales se resienten por pasar a un segundo plano.

  La terapéutica metabólica, gracias a su acción regularizadora sobre el Sistema Nervioso Central, junto a la optimización del tiempo de trabajo en relación a las horas de sueño y ocio, permiten recuperar el equilibrio perdido.