CELULOTERAPIA

  La Celuloterapia consiste en la implantación en el organismo del paciente a tratar, de células que, por técnicas especiales, son extraídas de embriones de animales jóvenes o de la placenta humana, pudiendo ser utilizadas en fresco o liofilizadas.

 

   Materiales utilizados.

PLACENTA: Se considera a la placenta como “La Llave Maestra de la Celuloterapia” y es utilizada sola o combinada con otros materiales en todos los tratamientos. Es un verdadero órgano elaborador que proporciona al organismo (embrión), todo el material nutricio que éste necesita para su desarrollo armónico, equilibrado y con suficientes defensas.

  Entre las múltiples acciones comprobadas a las células placentarias, debemos destacar la de dilatar los vasos sanguíneos, produciendo una irrigación mejor de todo el organismo con un mayor aporte de oxígeno a las células de los distintos órganos, facilitando esta sola acción, el trabajo físico e intelectual.

  Las células placentarias son muy ricas en elementos curativos y rejuvenecedores. Contienen hormonas, vitaminas, fermentos, enzimas, ácidos nucleicos, hierro, calcio, oligoelementos, que incorporados al organismo del paciente a tratar, ejercen una notable acción revitalizadora, con un marcado aumento de la resistencia general del organismo frente a las infecciones.

  La placenta posee una excelente acción diurética y una inmediata y duradera acción reguladora sobre la presión arterial. Su implantación equilibra el metabolismo general y ejerce una acción reguladora sobre el sistema endócrino.

HIPOTÁLAMO: posee una notable actividad coordinadora sobre el sistema neuroendócrino.

HÍGADO: Equilibra el metabolismo glucídico, lipídico y proteico y actúa regulando el índice de colesterol.

BAZO: Es un estimulante del Sistema Retículo Endotelial y es utilizado con éxito en el tratamiento de procesos alérgicos.

PÁNCREAS : Estimula las funciones endócrinas y exócrinas de su homologo y mejora notablemente la diabetes, que puede seguir siendo tratada con dosis menores de insulina o con hipoglucemiantes orales.

SUPRARRENAL: Es utilizada en el tratamiento de disturbios de la esfera sexual, artrosis, asma y eczemas .

GÓNADAS (femeninas y masculinas): tienen una marcada influencia en la corrección de los trastornos de la esfera sexual, además de poseer una acción eutrófica y anabolizante.

HIPÓFISIS: Es una estimulante general. Se utiliza para el tratamiento de niños hipotróficos, síndrome de Down, psoriasis, trastornos del climaterio y obesidad.

TÁLAMO: Se utiliza para el tratamiento del glaucoma.

TIROIDES: Se utiliza en los procesos específicos de la glándula, en el tratamiento de artrosis, mixedema y obesidad.

CORAZÓN: Empleado en el tratamiento de la enfermedades cardíacas, especialmente arritmias.

MÉDULA ESPINAL: Se utiliza en las afecciones nerviosas periféricas.

MÉDULA ÓSEA: En síndromes anémicos y especialmente en las anemias aplásticas.

 

   Mecanismo de acción de la celuloterapia.

  Las células, inmediatamente después de implantadas son digeridas y disgregadas por las células macrófagas, uno de los medios de defensa más importantes del organismo. Los distintos elementos de las células incorporadas, tienen una marcada predilección por instalarse en los tejidos homólogos, que preferentemente son los que estimulan en mayor proporción.

 

  El proceso de envejecimiento.

  Es importante destacar varios factores que intervienen en el proceso de la senectud, con las alteraciones que producen en el organismo y la acción perfectamente comprobada que los tratamientos biológicos tienen como frenadores de este proceso.

  Mencionaremos en primer término la pérdida de eficiencia de las células más diferenciadas de los tejidos muscular y nervioso. Esto trae como consecuencia que los músculos pierdan su elasticidad, el cuerpo tienda a encorvarse y se arrastren los pies al andar, por una parte y por la otra, una disminución de la capacidad psíquica e intelectual. Con la aplicación de la celuloterapia se ha conseguido que estas alteraciones, cuando no han desaparecido completamente, por lo menos han disminuido en forma notable.

   Otro factor importante es la pérdida del colágeno, que constituye más del 40% de la proteína estructural del organismo y sirve como sustancia general de la piel y de los tejidos muscular y vascular. A consecuencia de esto la piel se vuelve seca y ajada, se produce una disminución del tono muscular y el endurecimiento y pérdida de la elasticidad de los vasos sanguíneos, que, por tal motivo transportan a las células menos sangre y por consiguiente menos oxígeno. Es por esto que el consumo de oxígeno por los distintos órganos de la economía, disminuye con la edad. Con la celuloterapia se ha conseguido verificar con experiencias en animales una notable mejoría de la elasticidad del tejido conjuntivo, de los vasos y de la piel, adquiriendo un estado más juvenil. El consumo de oxígeno del corazón, hígado y riñón, aumentaba en forma muy considerable.

   Otro factor de envejecimiento lo constituye la limitación de la mitosis, es decir la reproducción celular. La celuloterapia, al infundir su energía vital a todo el organismo, estimula las células y tejidos del cuerpo reactivando la mitosis celular, hecho que podemos comprobar por la mejoría funcional observada en los órganos que deseamos tratar y revitalizar.

   Se estudiaron los importantes cambios histoquímicas que se producen en las células en proceso de envejecimiento. Comprobó una notable disminución en estas células de ácidos nucleicos, de adenosin trifosfato (ATP), de fermentos y enzimas que en las células jóvenes son las que mantienen ese equilibrio ideal que es sinónimo de energía vital y de salud, al regular correctamente el intercambio entre el medio interno intracelular y el medio externo extracelular.

  La falta de estos importantes elementos, se manifiesta por variadas alteraciones seniles como ser el enturbiamiento de los humores oculares, la pérdida de la facultad de acomodación del cristalino, la rigidez de la membrana del tímpano, la disminución de la movilidad de las articulaciones, la impotencia sexual, el aumento del colesterol y la presión arterial, etc.

  Una enzima de importancia es la catalasa, considerada la enzima defensiva del organismo por excelencia. Una célula rica en catalasa es una célula potente, vigorosa, enérgica y vital, con gran poder de reproducción. Las células jóvenes son ricas en catalasa, por el contrario, las viejas carecen de ella. La catalasa tiene gran importancia en la lucha del organismo contra las infecciones y las células fetales y placentarias son extraordinariamente ricas en catalasa y con su aporte cubren el déficit de las células de los órganos desgastados.

  Las células embrionarias son muy ricas en estos elementos, que escasean en las células viejas y es importante tener en cuenta que estos elementos únicamente pueden ser incorporados al organismo, contenidos dentro de una célula con su membrana intacta.

   La celuloterapia al estimular las glándulas sexuales, aumenta la producción de sus hormonas, lo que se manifiesta por una notable recuperación de la potencia sexual.