INFARTO AGUDO DE MIOCARDIO Y STRESS

  RESUMEN:  Se detalla la fisiopatología del Infarto Agudo de Miocardio y su prevención considerando a la    hiperactividad del Sistema Nervioso Central como la base del proceso patológico.  

  El stress es aceptado hoy como un factor de riesgo de gran importancia en la enfermedad coronaria.

  Considerando al stress como un esfuerzo para mantener la vida y la estabilidad del organismo, el sistema nervioso autónomo y el eje hipotálamo-hipofisiario-suprarrenal interactúan con los sistemas cardiovascular, inmune y metabólico, en respuesta a las exigencias del medio interno y externo.

  El stress es una adaptación que nos prepara para enfrentar las demandas de la vida. La liberación de catecolaminas (adrenalina, noradrenalina) determinan el incremento de la frecuenca cardíaca y la tensión arterial, con aumento del gasto cardíaco y vasoconstricción periférica, todo esto con la finalidad de aportar un mayor flujo a nivel cerebral y cardíaco. En el plano mental estos fenómenos se acompañan de ansiedad.

  El estrés aumenta la actividad simpática produciendo movilización de ácidos grasos libres del tejido adiposo que, en ausencia de demanda metabólica, se convierten en triglicéridos tendiendo a depositarse en las paredes arteriales.

  La noradrenalina es liberada durante los estados de agresividad, en tanto que la adrenalina aumento con el miedo y la ansiedad. Ambas tienen como vía final común la lesión endotelial, la liberación de ácidos grasos y la secreción de cortisol. El exceso de cortisol, por retención de agua, aumenta el volumen intravascular, llevando a la hipertensión arterial.

  El deterioro socioeconómico conlleva un aumento de la ansiedad, de la competencia (con su tono de agresividad), del sedentarismo y de los malos hábitos dietéticos (exceso de sodio, grasas e hidratos de carbono simples). El primer efecto de todo esto es el aumento de la presión arterial, seguido de una mayor agregación plaquetaria, factores ambos que predisponen al infarto de miocardio.

  Cuando las respuestas del sistema cardiovascular ante los estresantes son exageradas, puede correr riesgo la vida de la persona. El paciente con lesión endotelial previa, ante la liberación brusca de adrenalina reaccionará con una vasoconstricción coronaria que llevará a la isquemia cardíaca.

  Los traumas vitales, especialmente los tempranos, determinan la hiperactividad del eje hipotálamo-hipófiso-adrenal, que resulta en una hiperfunción del Sistema Nervioso Autónomo, o sea, en un estado de alerta y ansiedad constante, que termina por afectar la salud física en general y del sistema cardiovascular en particular.

  Por lo antes dicho, la prevención deberá enfocarse en primer lugar en regularizar el sistema nervioso hiperactivo, que es el punto de partida del proceso patológico que culmina con el infarto agudo de miocardio.