LISADOTERAPIA

  La terapéutica biológica, en el sentido más amplio, comprende todos los métodos de curación fundados en la introducción en el organismo enfermo de sustancias extraídas de determinados órganos o tejidos de otro organismo que viva en condiciones normales. En principio, se trata de utilizar contra entidades morbosas especiales, las mismas substancias elaboradas por los diversos órganos, que en el organismo sano sirven para preservarlos o curarlos espontáneamente de las mismas enfermedades y de introducir dichas substancias en el organismo y que ha enfermado por insuficiencia, defecto o agotamiento de los órganos y tejidos que elaboran tales materias defensivas o curativas.

 

  HIDROLISADOS

 Son compuestos obtenidos por procesos de proteólisis enzimática sobre las substancias de órganos específicos, con los cuales se consigue la protección de células y órganos, y la estimulación de su regeneración en casos de falla estructural, mejorando su rendimiento.

  Los hidrolizados de proteínas se obtienen a partir de tejidos animales o vegetales, los cuales son sometidos a un proceso de hidrólisis (digestión) enzimática, similar a la desarrollada en el estómago, con la misma enzima (pepsina) y a la mismas condiciones de temperatura y pH.

  La característica más importante de estos productos es que se comportan como un nutriente, por lo tanto no tienen intolerancia de ninguna naturaleza, no existen sobredosis ni tampoco se conocen efectos secundarios.

  La terapéutica con lisados tiene como característica principal la restauración y reactivación de las funciones biológicas del paciente.

  Los fundamentos que avalan esta terapia son los siguientes: 

·  Administración de aminoácidos esenciales.

·  Administración de péptidos con actividad biológica.

·  Generación del efecto de tolerancia oral por administración de antígenos homólogos en enfermedades autoinmunes.

  La presencia de péptidos pequeños con actividad biológica les da a los lisados sus características más apreciables: la capacidad de estimular la síntesis y replicación celular, actuando específicamente sobre determinados órganos, por ser muy similares a los productos fisiológicos del metabolismo intermedio.

  Los preparados de Tuschnov tienen una acción órgano-específica dado por los componentes de alto peso molecular que hace que el órgano homólogo debilitado vuelva a la función normal, influyendo recíprocamente sobre el consenso de las otras partes del organismo, y por una acción plástica y reforzadora, debido a las fracciones de bajo peso molecular, que sustituyen en el organismo los productos intermedios correspondientes.

  Los lisados, sustituyendo los productos del metabolismo intermedio insuficiente provocan, por vía de pequeñas modificaciones cuantitativas de la composición del conjunto de las substancias humorales, grandes cambios cuantitativos en todo el dinamismo metabólico del organismo. La normalizan, ofreciéndole el material plástico necesario y neutralizando las toxinas (acción antitóxica).

  Los lisados actúan como normalizadores, es decir disminuyen los valores clínicos altos y aumentan los disminuidos, sin desviar al mismo tiempo los valores fisiológicos normales.

 

  TRATAMIENTO DE COLAGENOPATIAS

  Se sabe que la placenta es rica en substancias que transitan en el fluido extracelular, y que ingresan en los tejidos o que son excretados por éstos, tales los mucopolisacáridos y las mucoproteínas, lo que ocurre en todo el tejido conectivo o colágeno, así como la confirmación de la participación o estímulo de la biogénesis de los mucopolisacáridos, de los ácidos hexurónicos y de las examinas por acción de los nucleótidos (ATP, UTP, etc.) que provee en cantidades y variedades naturales el lisado de Placenta. Todo esto refuerza el criterio favorable para su utilización en la terapia de las colagenopatías (articulares, bronquiales, cutáneas, etc.).

  El lisado de placenta constituye una medicación de fondo por la que se dinamiza la regeneración estructural del colágeno y se logra la recuperación y equilibrio funcional de los órganos y tejidos afectados.

  Lo expresado, agregado al conocimiento de que la protección de la integridad funcional, así como la regeneración celular es, al igual que el crecimiento, una función celular dinámicamente activa, nos permite aconsejar la utilización del lisado en colagenopatías: articulares (artritis, artrosis, reumas); bronquiales (asma); cutáneas (dermatosis, eczemas) etc. Así se logra a la vez que la protección de las células y órganos sanos y eficientes funcionalmente, la estimulación de la regeneración por normalización o multiplicación, en sentido anatómico en los casos de fallas o defectos estructurales, antes de llegar a su irreversibilidad.

 

   TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES AUTOINMUNES

  Existen un grupo de patologías en las cuales, sin causa aparente, se produce una reacción de inmunidad celular a ciertos autoantígenos,. Estas enfermedades reciben el nombre de enfermedades autoinmunes. Algunas de dichas enfermedades atacan específicamente a un órgano (por lo que se denominan “órgano específicas”) , como por ejemplo al cerebro y nervios (esclerosis múltiple), al ojo (uveítis autoinmune), al páncreas (diabetes tipo I ), etc. Otras son más generalizadas, reconociendo antígenos de amplia distribución y la formación de complejos inmunes que se depositan en riñón, piel, articulaciones (por ej. lupus eritematoso sistémico y otras colagenopatías).

  Por otro lado, la falta de respuesta inmune a un antígeno, cualquiera sea este, se define como tolerancia. La entrada de un antígeno por vía oral genera una respuesta inmune particular caracterizada por la capacidad de inducir tolerancia, en la que están vinculadas las placas de Peyer intestinales. Esta inhibición de la respuesta es llamada  tolerancia oral y es una respuesta antígeno específica, es decir que se suprime o inhibe únicamente el clon que reacciona con ese antígeno.

  Se ha demostrado en ensayos con animales y estudios con seres humanos que la inducción de tolerancia oral puede ser eficaz para el tratamiento de patologías autoinmunes. En el hidrolisado proteico administrado por vía oral existen fragmentos peptídicos de varias longitudes, capaces de inducir tolerancia oral. En el caso de una enfermedad autoinmune que afecte a un determinado órgano, por ejemplo, el ojo, no es necesario ingerir (ni siquiera identificarla) la misma proteína que la que produjo la enfermedad. Ingiriendo cualquier otro antígeno proveniente del órgano análogo se puede inducir el mismo efecto. Además, por tratarse un fenómeno natural (nutrición, estímulo natural y selectivo de los órganos, regulación inmunológica) y utilizar proteínas en cantidades similares a las nutricionales, no presenta efectos secundarios ni colaterales de ningún tipo.